Uno tiene la estúpida idea metida en la cabeza de que, cuando un periódico tiene tirada nacional y uno paga por leerlo, la seriedad debería ser una de sus máximas.
El rigor también debería figurar ahí pero, dado que estamos en España y conocemos el percal del periodismo rastrero y sectario que se perpetra en esta bendita y perra tierra, miraremos para otro lado igual que hacen los plumillas cuando la cruda realidad estropea los relatos a los que se atreven a llamar noticias.
El rigor y la seriedad abandonaron hace muchísimos años el barco del periodismo, con toda probabilidad cuando esta profesión, hasta hace un par de siglos medianamente respetable, empezó a ponerle precio a estas dos cualidades, postrándolas ante los poderes establecidos, convirtiéndose en un instrumento más del control y la represión.
A día de hoy, el periodismo están tan devaluado que ni reprime ni controla, sólo se prostituye.
Ejemplo número 1
Ejemplo número 2
Poco más se puede añadir.
De hecho, la mera lectura del titular de la fantasía vestida de noticia, ya provoca suficientes carcajadas, al menos a nosotros, que aún pensamos que más vale callarse y parecer estúpido que abrir la boca y despejar todas las dudas.
viernes, 8 de mayo de 2009
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