¿Es Aguirre el responsable de que el Atleti aburra y desespere, domingo sí, domingo también, a la sufrida (y adormecida) afición colchonera?Rotunda y llanamente, no.
Aguirre, y lo ha demostrado desde que ocupa el banquillo rojiblanco, es el único entrenador que ha sabido sacar el máximo partido de los jugadores que le han proporcionado.
Seamos totalmente sinceros.
En circunstancias normales, y las de este año lo son, la plantilla del Atleti tiene que estar, sí o sí, por detrás de Barça, Madrid, Villarreal, Sevilla y Valencia.
Su máxima aspiración es ocupar el puesto que actualmente ocupa: el sexto.
No hay más, señores, lo miren por donde lo miren.
Cuando suena la flauta, como el año pasado, cuando Valencia y Sevilla no cumplieron con las expectativas, el Atleti tiene la ocasión de mirar hacia arriba.
Y el año pasado, cuando la ocasión se presentó, Aguirre la aprovechó y colocó al equipo en una engañosa cuarta plaza y, tras una magnífica fase previa, dentro de la fase de grupos de la Champion's.
Pero este año la suerte no está de lado del Atleti, sólo la cruda realidad.
Y la cruda realidad es que este equipo no puede aspirar a ser más que sexto en esta liga con clarísimo color blaugrana.
¿Hay que responsabilizar a un tipo que sabe sacar el máximo partido de una plantilla tremendamente mediocre?
Repito: no, nunca.
Cuando en tu plantilla sólo hay cuatro futbolistas de nivel (Agüero, Forlán, Maxi y Simao), otros cinco que, si quisieran, podrían unirse a la causa (Leo Franco, Antonio López, Ujfalusi, Perea y Raúl García), un par que quieren pero que no les dejan (Camacho y De las Cuevas) y un inmenso elenco de tullidos y desganados (Pernía, Pablo, Coupet, Seitaridis, Heitinga, Assunçao, Maniche, Banega, Sinama y Luis García), el entrenador nunca es el culpable cuando coloca al equipo donde puede estar.
Los culpables son, por este riguroso orden, los directivos y los futbolistas.
Aguirre (Javier, por supuesto, que no queremos malentendidos), no te vayas.
Los que se tienen que largar son los otros.
Sobre todo los del palco.





