martes, 5 de mayo de 2009

El de la barba de Martes y 13

¿Debe arriesgarse el buen ambiente de un vestuario por el supuesto talento de una estrella con un ego desmedido?
¿Están los cracks por encima del bien y del mal?
¿Ficharías para tu equipo del alma al Ronaldinho de turno, capaz de liderar a los tuyos tanto dentro del campo como por las oscuras y peligrosas sendas nocturnas?
¿Cambiarías un equilibrio sereno como la superficie del Mar Menor por la posibilidad de un vaivén constante de emociones?
¿Elegirías para una tarde de domingo Saw o Los puentes de Madison?

La redacción de SLB vive momentos convulsos.
Uno de nuestros redactores, víctima de un ataque incurable de ego, pide a los demás un mayor compromiso con el blog.
Aunque el resto de la redacción somos inmunes a este tipo de acusaciones, dado que nuestro fervor patriótico-bloguero es similar al de Fraga cuando metía la pezuña en las aguas de Palomares, no nos gustan estas maniobras judeo-masónicas, procedentes de la mente bolchevique y calenturienta de un plumilla que se jacta de ser el alma de este blog.

No vamos a entrar en descalificaciones personales (o sí, ya veremos) pero, es justo añadir que, desde este mismo momento, a dicho redactor se le empieza a conocer como "el de la barba de Martes y 13".
Y recordemos que cuando a Martes y 13 les llegó la fama, el de la barba ya no formaba parte del grupo.
Tú verás de qué lado quieres estar, Macauley.
Del lado del pelotazo efímero, junto a tus ídolos enladrillados o del nuestro, junto a Bogart en la eternidad del bulevar de la fama.

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